Erase la historia de una pareja. Esta pareja estaba compuesta por un hombre pequeño, flaco y güerro ,y una mujer muy alta de hueso fuerte e imponente físico. Un día en un popular restaurante de mariscos llamados “pescadores” en inglés en el cuál nos reunimos todos los amigos de la fiesta de la noche anterior, el joven muchacho se levanto de la mesa para ir al baño, sólo que su ida al baño demoro más de lo previsto (aún ignoramos las razones) y por lo tanto algunos que disfrutábamos mucho de su compañía empezamos a notar su ausencia. Entre risas y recuerdos de la noche anterior alguien alzo la voz y pregunto:
-“¿Dónde esta Carlos?”
A lo cual la misma imprudente, carismática y de pedante sangre europea persona contesto de forma totalmente natural, seria, sin pensarlo y sin siquiera levantar la cabeza de su taco de camarón:
-“Se lo trago Mariana”
Muchas risas incomodas estallaron y otras muy sinceras. Por fortuna Mariana no escucho el inocente comentario y Carlos regreso a la mesa pocos minutos después.
-“¿Dónde esta Carlos?”
A lo cual la misma imprudente, carismática y de pedante sangre europea persona contesto de forma totalmente natural, seria, sin pensarlo y sin siquiera levantar la cabeza de su taco de camarón:
-“Se lo trago Mariana”
Muchas risas incomodas estallaron y otras muy sinceras. Por fortuna Mariana no escucho el inocente comentario y Carlos regreso a la mesa pocos minutos después.
